Tener una bolsa de terciopelo bordada con luna y estrellas para guardar el tarot sirve principalmente para proteger las cartas físicamente y resguardar su energía simbólica o espiritual.
Funciones prácticas y simbólicas
- Protección física: El terciopelo es un tejido suave y acolchado que evita que los bordes de las cartas se gasten, se doblen, se rayen o acumulen polvo y humedad.
- Aislamiento energético: En el plano esotérico, se cree que las cartas absorben las vibraciones del ambiente o de las lecturas. Guardarlas en un estuche cerrado ayuda a delimitar y preservar su energía.
- Simbolismo de la luna y las estrellas: La luna se relaciona con la intuición, el mundo inconsciente, lo oculto y los ciclos; las estrellas representan la guía, la inspiración y la conexión con lo espiritual. Estos bordados refuerzan el propósito místico del mazo.
- Creación de un ritual: Sacar las cartas de una bolsa especial y guardarlas al terminar marca el inicio y el cierre consciente de cada consulta o ejercicio de introspección.
- Versatilidad de uso: Además del mazo de tarot o oráculo, este tipo de bolsas con cordón ajustable suele utilizarse para resguardar otros elementos complementarios, como cristales, runas, péndulos o amuletos